Por Luis O. Vasta, periodista médico
En los últimos días, ha
vuelto a viralizarse en Facebook una noticia antigua referida al retiro de
frascos del medicamento Ziac. Es imperativo aclarar este escenario para evitar
la angustia innecesaria de miles de pacientes que dependen de su tratamiento
para la presión arterial.
Los hechos: un retiro de
Clase III
En diciembre de 2025, el
laboratorio Glenmark Pharmaceuticals retiró voluntariamente lotes específicos
de su medicamento Ziac en Estados Unidos tras detectar trazas de ezetimiba (un
fármaco para el colesterol) en sus comprimidos.
Es fundamental destacar
que la propia FDA clasificó esta medida como Retiro de Clase III. Este nivel,
el más bajo de la escala, se aplica a productos que tienen una probabilidad
mínima de causar daños a la salud. Las autoridades fueron claras: no se espera
que el consumo de los lotes afectados genere consecuencias adversas para los
pacientes.
La confusión sobre la
composición
Resulta cuestionable que
muchos reportes omitan explicar qué es Ziac y por qué se retiró. Ziac combina
bisoprolol e hidroclorotiazida, dos pilares fundamentales del tratamiento
antihipertensivo a nivel mundial. El retiro no se debió a que estos principios
activos fueran peligrosos, sino a una contaminación accidental de fabricación.
Sostener que el medicamento es intrínsecamente perjudicial por su fórmula es un
error técnico que desinforma a la población.
Responsabilidad
informativa
La propagación de
noticias sin fecha clara en redes sociales como Facebook es una práctica que
atenta contra la tranquilidad pública. Los medios de comunicación que replican
estos contenidos tienen la obligación ética de especificar que se trata de
alertas pasadas y de contextualizar el nivel de riesgo real.
Recomendación: Ante
cualquier duda sobre su medicación, no se guíe por publicaciones virales.
Consulte siempre con su médico o farmacéutico de confianza, quienes cuentan con
la información oficial y actualizada para brindarle la seguridad que su salud
requiere.




