¿Qué lo causa?
El dolor de garganta, también conocido como angina, puede
tener origen viral o bacteriano. En la mayoría de los casos (hasta un 85% en
adultos), se trata de infecciones virales que se autolimitan en pocos días. Sin
embargo, cuando el responsable es el estreptococo beta hemolítico del grupo A
(no B, como se suele confundir), el cuadro puede derivar en complicaciones
severas si no se trata adecuadamente.
Esta bacteria libera toxinas que pueden ingresar al torrente
sanguíneo y afectar órganos como el corazón (fiebre reumática), los riñones
(glomerulonefritis) o las articulaciones.
¿Cómo distinguirlas?
Aquí una comparación clara entre angina viral y bacteriana
¿Por qué es clave el hisopado?
El diagnóstico clínico puede orientar, pero no siempre es
concluyente. El hisopado faríngeo permite identificar la presencia de
estreptococo y evitar errores terapéuticos. Iniciar antibióticos sin
confirmación puede:
“El uso indiscriminado de antibióticos es una de las
principales causas de resistencia bacteriana. El hisopado es una herramienta
sencilla y eficaz para evitarlo.”
Nunca automedicarse
Tomar antibióticos sin indicación médica no solo es ineficaz
frente a virus, sino que puede agravar el problema. Las bacterias aprenden a
defenderse, y eso nos deja sin armas cuando realmente las necesitamos.
Consejo útil
Si tenés dolor de garganta persistente, fiebre alta o placas
en las amígdalas, consultá al médico. Un diagnóstico certero evita
complicaciones y protege tu salud y la de quienes te rodean.
“No todo dolor de garganta necesita antibióticos. Pero todo dolor de garganta merece atención.”




