Un nuevo trabajo científico
publicado en Journal of Bone Metabolism aporta evidencia sólida sobre los
beneficios de la yerba mate en la salud ósea de mujeres posmenopáusicas. El
análisis tridimensional de la cadera mostró que quienes consumen esta infusión
de manera habitual presentan huesos más densos y mejor estructurados,
independientemente de la edad y el índice de masa corporal (IMC)【Brun LR et al., J Bone Metab.
2025;32(2):123-132】.
Principales hallazgos
Mayor densidad mineral ósea
(DMO): las consumidoras de yerba mate tuvieron un 8% más de DMO en cadera total
(p<0.0001).
Menor osteoporosis y fracturas:
la frecuencia de osteoporosis fue de 3.3% frente a 10.9% en no consumidoras, y
las fracturas de bajo impacto se redujeron a la mitad (5.9% vs. 12.9%).
Mejor calidad estructural: tanto
el hueso cortical como el trabecular mostraron valores significativamente
superiores en las consumidoras.
Efecto independiente de edad e
IMC: las diferencias se mantuvieron constantes más allá de estas variables.
Los autores sugieren que los
polifenoles de la yerba mate —en especial el ácido clorogénico— podrían
proteger el hueso mediante mecanismos antioxidantes y antiresortivos.
Importancia del estudio
Es la primera investigación que
analiza la estructura ósea en 3D en relación con el consumo de yerba mate. Esta
metodología permite evaluar no solo la densidad, sino también la calidad del
hueso, abriendo nuevas hipótesis sobre el rol de la yerba mate en el
metabolismo energético, la inflamación y la regulación del estrés oxidativo.
Aunque se trata de un estudio
transversal —y no puede establecer causalidad definitiva—, sus resultados son
consistentes y clínicamente relevantes. El Dr. Agustín Ramírez, especialista en
endocrinología y presidente de la Federación Argentina de Sociedades de
Endocrinología (FASEN), destacó que el beneficio observado es comparable al de
algunos tratamientos farmacológicos de primera línea.
Un mensaje esperanzador
La yerba mate, lejos de ser un
riesgo para los huesos, podría convertirse en un aliado dentro de un estilo de
vida saludable. En combinación con una dieta rica en calcio y vitamina D, su
consumo habitual puede ofrecer beneficios adicionales para la salud ósea de las
mujeres posmenopáusicas.
Este hallazgo refuerza la idea de
que nuestras tradiciones culturales, como compartir un mate, pueden tener un
impacto positivo en la salud y el bienestar. La ciencia sigue avanzando, y
mientras se esperan estudios prospectivos que confirmen estos resultados, la
esperanza es clara: pequeños gestos cotidianos pueden contribuir a una vida más
fuerte y plena.




