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El Ministerio de Salud de la Nación aseguró que donar sangre es más simple
y seguro debido a que la modernización del Sistema Nacional de Sangre mejora la
experiencia de quienes donan, fortalece la seguridad de quienes reciben
transfusiones y ordena el trabajo de los equipos de salud.
Según indicó en un mensaje que difundió en la red social X al que accedió
la Agencia Noticias Argentinas: "Actualizamos los criterios de selección
de donantes con estándares científicos y de seguridad internacionales. Ahora se
evalúan conductas individuales, con criterios objetivos y basados en evidencia.
Además, avanzamos con la informatización de los registros y la trazabilidad de
todo el proceso, desde la donación hasta la transfusión".
"La donación voluntaria permite contar con sangre segura y disponible
cuando se necesita. Una sola donación puede salvar hasta 4 vidas. Agendar un
turno y donar es una forma simple y concreta de ayudar", culminó..
Argentina modernizó el Sistema Nacional de Sangre con nuevos estándares de
seguridad
El pasado 30 de abril el Ministerio de Salud de la Nación actualizó las
normas administrativas y técnicas que regulan el Sistema Nacional de Sangre y,
luego de 10 años, la medida busca modernizar todo el proceso de donación y
transfusión de sangre y el funcionamiento de los servicios de hemoterapia,
inmunohematología y terapia celular del país para garantizar mayor seguridad
tanto a los pacientes como a los donantes voluntarios.
Así se indicó en un informe de la cartera sanitaria al que tuvo acceso la
Agencia Noticias Argentinas y que indicó que, en primer lugar, la medida
reemplaza el modelo de donación de reposición, vinculada a un paciente
específico, por un modelo de donación 100% voluntaria y habitual.
En este sentido, se prohíbe explícitamente condicionar la atención médica o
las cirugías a la presentación de donantes por parte del paciente o sus
familiares. Las donaciones destinadas a un paciente específico, solo se
permitirán cuando exista una justificación terapéutica.
De esta manera, se deja de trasladar la responsabilidad de conseguir sangre
a los pacientes y familiares y se garantiza mayor seguridad transfusional, dado
que el donante voluntario y habitual presenta menor prevalencia de infecciones
transmisibles.
Por otro lado, se actualizan los criterios de selección de donantes,
eliminando restricciones obsoletas y discriminatorias y el nuevo marco
normativo elimina la exclusión de grupos poblacionales enteros considerados de
riesgo y propone evaluar solo las conductas del donante (como prácticas
sexuales específicas o uso de drogas) y la evidencia científica, mientras que
también se elimina el ayuno previo y se recomienda beber al menos 500 ml de
agua o bebidas con sales media hora antes de la extracción.
Gracias a los avances en las pruebas de tamizaje, se actualizan los tiempos
de espera para donar según factores de riesgo. Se difiere la donación por 6
meses para quienes hayan tenido una nueva pareja sexual o más de una pareja
sexual en los últimos 3 meses y hayan tenido relaciones sexuales anales, hayan
utilizado estrategias orales de profilaxis de preexposisión o postexposición,
se haya realizado tatuajes, piercings o procedimientos estéticos invasivos o
hayan permanecido en instituciones penales por más de 72 hors
Un modelo de red integrada de sangre
La normativa consolida un modelo de red integrada de sangre, con procesos
coordinados, trazabilidad y mayor capacidad de respuesta y, para ello,
fortalece los Centros Regionales de Hemoterapia y dispone la desactivación
progresiva de los Bancos de Sangre Intrahospitalarios para alcanzar mayores
estándares de eficiencia, costo-efectividad y seguridad transfusional.
Asimismo, establece, para todos los centros de hemoterapia, bancos de
sangre y servicios de medicina transfusional del país, la obligatoriedad de
informatizar los registros y garantizar sistemas de trazabilidad. Esto
significa que cada proceso, desde la promoción de la donación voluntaria hasta
que la sangre llega al paciente, deberá estar rigurosamente protocolizado,
controlado y auditado.
Otro avance significativo es que la norma incorpora nuevos lineamientos
regulatorios para el procesamiento de terapias celulares así como de
componentes especiales como el Plasma Rico en Plaquetas (PRP) y el Suero
Autólogo Oftalmológico (SAO). Con este cambio, el Estado Nacional asume su
responsabilidad de gobernanza, asegurando que su producción se realice
exclusivamente en establecimientos habilitados por la Ley de Sangre.
La medida entró en vigencia a partir de su publicación en el Boletín
Oficial y las instituciones tendrán un plazo máximo de dos años para
implementar los cambios tecnológicos y estructurales requeridos.
Fuente: NA




