A solo 40 kilómetros de
San Martín de los Andes, existe un pequeño pueblo rodeado de montañas y bosques
que se convirtió en uno de los secretos mejor guardados de la Patagonia.
Con apenas 219
habitantes, Villa Lago Meliquina se destaca por su entorno natural y por
conservar un estilo de vida alejado del movimiento de los grandes centros
turísticos. Sus playas de piedra, las aguas del lago y el silencio del paisaje
son parte de su principal atractivo.
Según supo la Agencia
Noticias Argentinas, la localidad comenzó a hacerse conocida en 1977, cuando
los propietarios de una estancia decidieron subdividir y vender las tierras
cercanas al lago. Durante muchos años fue un punto de paso entre Bariloche y San
Martín de los Andes.
Sin embargo, su
crecimiento tomó impulso a partir de la pavimentación de la Ruta de los Siete
Lagos, que incrementó el interés por esta zona de la Patagonia y atrajo a
personas que buscaban un lugar para vivir o descansar en contacto con la
naturaleza.
Los primeros pobladores
llegaron desde Buenos Aires, Córdoba, Rosario y La Plata, atraídos por la
posibilidad de llevar una vida más tranquila y alejada del ritmo urbano.
Qué hacer y cómo llegar a
Villa Lago Meliquina
Uno de los rasgos más
llamativos de Villa Lago Meliquina es que no cuenta con conexión a la red
eléctrica tradicional. Por ese motivo, los habitantes adaptaron sus viviendas
con sistemas de energía solar y eólica, además de disponer de servicios de
telefonía e internet inalámbrico.
El nombre Meliquina
significa "cuatro rincones" y hace referencia a la geografía del
lugar, donde el lago, los bosques y las montañas forman un paisaje que parece
detenido en el tiempo.
La localidad ofrece
numerosas actividades al aire libre. Entre ellas se encuentran la pesca
deportiva, el kayak, el windsurf, el kitesurf, las caminatas y el ciclismo de
montaña, además de tres miradores que permiten contemplar vistas panorámicas de
la región.
También cuenta con una
plaza con juegos infantiles y, desde 2020, una oficina de informes turísticos
ubicada sobre la Ruta Provincial 63, frente al cuartel de bomberos, donde los
visitantes pueden acceder a WiFi gratuito y consultar un mapa interactivo de
servicios y alojamientos.
El acceso más habitual es
en automóvil. Desde San Martín de los Andes se deben recorrer unos 41
kilómetros por un camino de ripio, un trayecto de aproximadamente una hora que
atraviesa algunos de los paisajes más bellos de Neuquén.
Por su combinación de
naturaleza, tranquilidad y baja densidad poblacional, Villa Lago Meliquina se
consolidó como uno de los secretos mejor guardados de la Patagonia y un destino
ideal para quienes buscan desconectarse y disfrutar de un entorno natural prácticamente
intacto.
Agencia NA