Por: El Explorador del
Jazz
La audacia de lo
"irregular"
Corría el año 1959 y el
sello Columbia Records estaba escéptico. Dave Brubeck quería lanzar un álbum
donde ninguna canción estuviera en el compás tradicional de 4/4. El pianista,
influenciado por los ritmos folclóricos que escuchó durante una gira por
Turquía e India patrocinada por el Departamento de Estado de EE. UU., regresó a
casa obsesionado con los compases asimétricos: el 5/4, el 9/8 y el 6/4.
El resultado fue Time
Out, una obra maestra del Cool Jazz que, contra todo pronóstico, sacó al género
de los clubes de humo y lo llevó a las listas de éxitos del pop, demostrando
que la complejidad técnica no está peleada con la belleza melódica.
Los arquitectos del
sonido
Para lograr esta proeza,
Brubeck contó con una formación de leyenda, el Dave Brubeck Quartet:
Dave Brubeck (Piano): El
cerebro detrás de las estructuras polirrítmicas.
Paul Desmond (Saxofón
alto): Poseedor del tono más etéreo y lírico del jazz; fue el compositor del
hit masivo "Take Five".
Eugene Wright
(Contrabajo): El ancla fundamental que permitía que los ritmos irregulares se
sintieran naturales.
Joe Morello (Batería): El
virtuoso capaz de mantener un pulso en 5/4 con una elegancia que aún hoy se
estudia en los conservatorios.
Un legado de platino
El álbum contiene piezas
que hoy son parte del ADN musical del siglo XX. Desde la envolvente "Blue
Rondo à la Turk" (un homenaje a esos ritmos turcos que iniciaron todo)
hasta la icónica "Take Five", el tema que demostró que se podía bailar
y silbar en un compás de cinco tiempos.
¿Qué significó para el
Jazz?
Masividad: Fue el primer
álbum de jazz moderno en alcanzar el estatus de "Platino".
Apertura: Abrió la puerta
a la experimentación con métricas fuera de lo común, influenciando desde el
jazz fusión hasta el rock progresivo.
Un puente cultural: Logró
que el público académico y el popular coincidieran en una misma escucha,
elevando el jazz a una forma de arte intelectual pero accesible.
"No trates de
entenderlo, solo déjate llevar por el ritmo. Al final, el tiempo es algo que
Dave Brubeck simplemente decidió jugar a su manera".
Lo puedes escuchar en spotify con el siguiente enlace:




