Por Luis Vasta
Periodista médico, y difusor del jazz
En el vasto universo del jazz, el groove representa esa
alquimia rítmica que transforma lo técnico en emocional. No se trata
simplemente de tocar en tiempo: el groove es fluidez, es interacción, es
cuerpo. Es cuando el contrabajo, la batería y el piano no sólo acompañan
—sostienen, inspiran, respiran juntos.
Este concepto, tomado del inglés pero adoptado universalmente
por músicos hispanohablantes, tiene múltiples formas. En el swing clásico de
Count Basie, el groove es ligero, como una caminata alegre. En el funk-jazz de
Herbie Hancock, se vuelve visceral y eléctrico. En el smooth jazz, es un
susurro que acaricia.
El groove tiene algo de invisible pero innegable. El oyente
lo reconoce aunque no lo nombre: cuando se siente impulsado a mover los pies o
cerrar los ojos y dejarse llevar, ahí está el groove. Los músicos lo persiguen
como una forma de conexión; los oyentes lo celebran como una experiencia
física.
El groove puede modularse: íntimo, profundo, rítmico,
atmosférico. Es el latido del jazz cuando deja de ser solo música y se
convierte en estado.
Piensa en el contrabajo de Ron Carter marcando una caminata
elegante, el ride (Uno de los platills de bateríao)de Tony Williams chispeando
como lluvia ligera, y un piano como el de Herbie Hancock soltando acordes
suspendidos... esa conexión es el groove. No siempre es explosiva, pero siempre
es hipnótica
Ejemplos con groove potente:
Intérprete Canción Estilo de Groove
Herbie Hancock Cantaloupe
Island Groove modal con funk
Roy Ayers Everybody Loves the Sunshine
Soul jazz con pulsación cálida
Esperanza Spalding Judas Groove
lírico y sofisticado
Explica Marcelo Bettoni, musicólogo, docente y guitarrista
argentino, que “el groove puede definirse como la sensación de flujo rítmico
compartido que se genera colectivamente durante la ejecución musical. No se
trata de un patrón específico, sino de una manera de colocar los eventos
rítmicos en el tiempo, de forma que produzcan una percepción estable, atrayente
y físicamente envolvente” . Agrega que: “el
groove es un término más amplio, aplicable a diferentes estilos dentro del jazz:
desde el swing al hard bop, el soul jazz, el jazz funk o el jazz hip-hop. Desde
el campo de la etnomusicología y la psicología de la música, se ha estudiado el
Groove como un fenómeno perceptual”.
Según investigadores como Jan Borchers o Tomas PhillipsSilver, el groove induce movimiento corporal espontáneo, activa zonas motoras del cerebro y genera sensación de placer (reward). Esto explica por qué, incluso ante músicas rítmicamente complejas, los oyentes experimentan una necesidad de moverse cuando hay groove.
Referencias bibliográficas:
Marcelo Bettoni- ¿Qué es el Groove en el Jazz?
Mark Gridley – Jazz Styles:
History and Analysis Clásico texto que analiza estilos, formas y evolución
rítmica del jazz.
Victor Wooten – The Music Lesson:
A Spiritual Search for Growth Through Music Aunque más centrado en el bajo,
ofrece reflexiones sobre el groove como experiencia viva.
Howard Mandel – Miles, Ornette,
Cecil: Jazz Beyond Jazz Explora cómo músicos vanguardistas moldean el groove en
formas abstractas.
Revistas especializadas como DownBeat y JazzTimes Suelen tener entrevistas donde los músicos describen su aproximación al groove y al "time feel".




