Por: Luis O. Vasta,
periodista médico
No se puede entender la
historia de Balcarce sin caminar su Plaza Libertad. Es el punto de convergencia
donde nuestra cuadrícula urbana se encuentra con la memoria colectiva.
Acompáñenos a recorrer los cimientos de este espacio que es, en esencia, nuestro
salón de casa al aire libre.
Datos y Diseño
La Plaza Libertad,
declarada Monumento Histórico Nacional por Decreto N° 1.138/2014 junto al
Matadero Municipal ubicado en la avenida Eva PERÓN entre las calles Nros. 116 y
118, la Delegación Municipal de Los Pinos y de San Agustín, ocupa una
superficie de cuatro manzanas (aproximadamente 4 hectáreas). Fue trazada
siguiendo los cánones urbanísticos de la época colonial y post-colonial, en los
que la plaza mayor constituía el corazón ineludible de todo centro poblado. Su
diseño fue parte del plan fundacional de la ciudad, consolidándose como el eje
simétrico hacia donde convergen las arterias principales.
Vista general de Plaza Libertad de la ciudad de Balcarce en al año 1937- Archivo Wikipedia
El mito de "La
Torta"
Si hay algo que permanece
en el recuerdo de los balcarceños de generaciones pasadas es la famosa
"torta". Se trataba de una estructura central elevada, una suerte de
plataforma o glorieta que dominaba el centro de la plaza. No era solo un elemento
estético; funcionaba como un espacio de reunión y visibilidad. Su retiro y
posterior transformación forman parte de esa memoria urbana que hoy muchos
extrañan, marcando el fin de una era de diseño donde la plaza se pensaba como
un escenario elevado para la vida pública.
El significado
sociopolítico y religioso
La plaza no es un espacio
neutro. Representa el equilibrio perfecto entre los tres poderes que dieron
forma a nuestra ciudad:
El Poder Político: Al
rodear la plaza, nos encontramos con el Palacio Municipal. Su ubicación no es
casual: el poder ejecutivo mira hacia la plaza, simbolizando que el gobierno
está al servicio del espacio público y de la ciudadanía.
El Poder Religioso: La
Iglesia Parroquial (San José) se erige en su perímetro, marcando la influencia
histórica de la fe en la vida social y comunitaria de Balcarce.
El Poder Civil: Los
edificios comerciales y las instituciones históricas que la rodean completan
este "triángulo" que ha definido cómo interactuamos los balcarceños:
aquí se realizan los festejos, las manifestaciones, las celebraciones religiosas
y el simple encuentro casual de cada tarde.
La desaparición de
"La Torta": Política, censura y arquitectura
"La Torta" no
fue solo un monumento; fue la pieza central del conjunto monumental diseñado
por el arquitecto Francisco Salamone en 1936. Se trataba de una construcción
circular de 15 metros de diámetro y 3,5 metros de altura que, con su estilo Art
Déco único, definía la estética del centro de Balcarce.
¿Cuándo y por qué?: Fue
demolida en 1945. La razón oficial esgrimida en su momento fue de índole
política e ideológica: se la asoció con la gestión conservadora que había
contratado a Salamone y se la acusó de ser un gasto innecesario —sumado a
rumores de que el interior de la estructura servía para "reuniones
nocturnas" no autorizadas—. En realidad, fue un acto de revanchismo
político por parte del comisionado de turno, que buscaba borrar cualquier
huella de la administración anterior.
El impacto social: La
destrucción de "La Torta" fue una herida que la comunidad nunca
terminó de perdonar. Pasó de ser un hito de vanguardia internacional a
convertirse en un símbolo de la intolerancia. Con el tiempo, el uso social de
la plaza cambió: la desaparición de aquel monumento central dejó un espacio
vacío y más abierto, perdiendo el foco que, arquitectónicamente, Salamone había
diseñado para obligar al encuentro y la contemplación.
Hoy, el descubrimiento
reciente de sus cimientos ha reabierto el debate sobre la posibilidad de
reconstruirla como un acto de justicia histórica y patrimonial.
Las Pérgolas de la Plaza Libertad
Fangio y la Plaza: El
abrazo de un pueblo
Sobre los recibimientos a
Juan Manuel Fangio, la plaza siempre fue el "kilómetro cero" de la
pasión balcarceña. Cuando el "Chueco" regresaba tras una hazaña en
Europa, no volvía a un museo; volvía a su casa.
El ritual del encuentro:
La plaza se convertía en el epicentro de una marea humana. Era allí, frente al
Palacio Municipal, donde se instalaba el podio improvisado. El pueblo no se
reunía solo para ver a un deportista; se reunía para abrazar a un vecino que,
habiendo conquistado el mundo, seguía siendo el hombre sencillo que tomaba café
en los bares cercanos.
El simbolismo: Que el
recibimiento fuera en la Plaza Libertad no era casual. Al ocurrir allí, el
triunfo de Fangio dejaba de ser privado y se convertía en un triunfo de la
ciudad. Esa imagen del campeón rodeado de su gente, bajo los árboles de la
plaza, es quizás la fotografía más poderosa que cualquier balcarceño guarda en
su memoria. Es el momento en que Balcarce se sentía, ante los ojos del mundo,
el centro del automovilismo.
La Plaza Libertad
ha sido testigo de nuestras mejores y peores decisiones. Fue el escenario de la
audacia arquitectónica de Salamone y de su posterior mutilación, y también el
altar donde cada balcarceño fue a celebrar las vueltas olímpicas de nuestro
máximo ídolo. Hoy, caminar la plaza es redescubrir esas capas de historia: los
cimientos ocultos de una obra que nos fue arrebatada y los ecos de los vítores
que aún parecen resonar en el aire cada vez que recordamos a Fangio volviendo a
casa.
Un llamado a la memoria
Hoy, la plaza es el refugio de nuestra arboleda y el lugar donde nuestra historia se hace presente en cada banco y cada sendero. Sin embargo, sabemos que los archivos oficiales no cuentan todo.
Queremos reconstruir la
historia de nuestra Plaza Libertad con las voces de sus protagonistas.
¿Recuerda usted cómo era la plaza en los años de "la torta"? ¿Tiene
anécdotas de eventos que ocurrieron bajo sus árboles o frente a la
Municipalidad? ¿Qué significaba para usted y su familia este lugar en su
infancia?. ¿Tiene usted fotos de época en la Plaza Libertad con los vecinos
recibiendo al quíntuple?
Lo invitamos a enviarnos
sus relatos, sus recuerdos y, si conserva, sus fotografías a
jyletras@gmail.com. Queremos que la historia de la Plaza Libertad sea escrita
por todos nosotros, los que la caminamos, la vivimos y la sentimos nuestra cada
día.
