La demanda presentada por Flavia Ochoa contra AstraZeneca y
el Estado nacional reabrió el debate sobre los Eventos Supuestamente
Atribuibles a la Vacunación o Inmunización (ESAVI), el sistema mediante el cual
la Argentina registra, analiza e investiga los efectos adversos notificados
tras la aplicación de vacunas.
Un ESAVI es cualquier problema de salud que ocurre luego de
una vacunación y que es informado para su evaluación. Esa notificación no
significa que la vacuna haya provocado el cuadro clínico. Justamente, el
objetivo del sistema es determinar, mediante evidencia científica y criterios
médicos, si existe o no una asociación entre ambos hechos.
En la Argentina, el sistema de vigilancia de ESAVI funciona
desde hace más de dos décadas dentro de la estrategia nacional de
farmacovigilancia y es coordinado por el Ministerio de Salud junto con la
Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT),
en articulación con las autoridades sanitarias provinciales. Este esquema se
complementa con los lineamientos promovidos por la Organización Mundial de la
Salud (OMS) para el monitoreo continuo de la seguridad de las vacunas.
ESAVI: cómo comienza la investigación
Cuando un profesional de la salud considera que un paciente
presentó un evento adverso tras una vacunación, puede registrar la notificación
en el Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentina (SISA).
Allí se incorpora la información clínica disponible para que
el episodio ingrese al sistema nacional de vigilancia. A partir de ese momento
comienza una evaluación técnica destinada a determinar si existen elementos que
permitan vincular el cuadro con la inmunización o si pueden identificarse otras
causas.
En la demanda presentada por Flavia Ochoa consta una denuncia
ESAVI registrada luego del cuadro neurológico que la mujer atribuye a la
vacunación, además de un reporte remitido a la ANMAT. Esa documentación integra
actualmente la prueba presentada ante la Justicia.
Quiénes analizan cada notificación
Los reportes son revisados por equipos especializados en
seguridad de vacunas, que estudian la historia clínica del paciente,
antecedentes médicos, estudios complementarios, evolución del cuadro y la
información científica disponible.
El objetivo es establecer si existen evidencias suficientes
para asociar el episodio con la vacunación, si la información resulta
insuficiente para arribar a una conclusión o si el cuadro puede explicarse por
otra causa independiente.
Según la demanda, la Comisión Nacional de Seguridad en
Vacunas concluyó que no pudo confirmar un nexo entre la vacuna aplicada y el
síndrome de Guillain-Barré denunciado por Ochoa. Esa evaluación es uno de los
principales aspectos cuestionados por la actora en el expediente judicial.
Qué establece la Ley 27.573
Además del sistema de vigilancia sanitaria, la Ley 27.573
creó un Fondo de Reparación para Eventuales Reacciones Adversas a la Vacunación
contra el Covid-19.
La norma prevé una instancia administrativa previa para
quienes solicitan una compensación económica por presuntos daños derivados de
la vacunación. Durante ese trámite se analizan los antecedentes médicos y la
documentación presentada antes de resolver si corresponde otorgar la reparación
prevista por la ley.
Antes de iniciar la demanda civil, Flavia Ochoa recurrió a
ese mecanismo. Tras recibir un dictamen desfavorable, decidió acudir a la
Justicia para reclamar una reparación integral.
Qué cambia cuando interviene la Justicia
Si el reclamo llega a los tribunales, la evaluación deja de
limitarse al expediente administrativo.
Durante el proceso judicial pueden incorporarse pericias
médicas, historias clínicas, informes de especialistas, estudios
complementarios y otros elementos probatorios que el tribunal considere
pertinentes.
Con toda esa evidencia, el juez deberá resolver si
corresponde reconocer una responsabilidad jurídica y hacer lugar al reclamo
planteado.
Farmacovigilancia: por qué existen los ESAVI
Los sistemas de farmacovigilancia funcionan en la Argentina y
en la mayoría de los países para monitorear la seguridad de medicamentos y
vacunas una vez que comienzan a utilizarse de manera masiva.
Este seguimiento permite detectar eventos muy poco frecuentes
que no siempre pueden observarse durante los ensayos clínicos, actualizar
recomendaciones cuando resulta necesario y fortalecer las políticas de
seguridad sanitaria.
Por ese motivo, la notificación de un ESAVI constituye el
inicio de una investigación técnica y no una confirmación de que la vacuna haya
provocado el cuadro informado. Cada reporte se analiza de forma individual
antes de arribar a una conclusión.
El caso de Flavia Ochoa volvió a poner el funcionamiento de
los ESAVI en el centro del debate público. Mientras la causa continúa su
trámite, será la Justicia la que deberá valorar toda la prueba incorporada al
expediente y resolver si corresponde hacer lugar al reclamo.
Agencia NA.




