Por Luis O. Vasta, periodista médico
El sistema público de salud de Córdoba incorporó por primera
vez la ablación por microondas (MWA, por sus siglas en inglés) para tratar un
nódulo tiroideo benigno. El procedimiento se llevó a cabo en el Nuevo Hospital
San Roque y representa un avance significativo, ya que ofrece una alternativa
moderna y ambulatoria frente a la cirugía convencional.
El equipo médico que realizó la
ablación.Foto: Agencia NA (Nuevo Hospital San Roque)
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, la técnica utiliza energía térmica controlada para reducir el tamaño del nódulo sin necesidad de extirpar la glándula tiroides. Esto significa que el paciente evita cicatrices, internación, largos tiempos de recuperación y, además, no requiere medicación de por vida para suplir la función tiroidea.
La intervención estuvo a cargo de los servicios de Cabeza y
Cuello, coordinados por los doctores Nicolás Menso y Gabriel Flores, junto al
servicio de Endocrinología. Este trabajo interdisciplinario permitió abordar el
caso de manera integral y garantizar un tratamiento seguro y personalizado.
El Dr. Menso destacó: “Realizamos una intervención inédita
para el sistema sanitario provincial: redujimos una cirugía convencional a un
tratamiento ambulatorio, que no requiere internación ni largos tiempos de
recuperación.”
Por su parte, el Dr. Flores subrayó que contar con estas
tecnologías innovadoras en el sistema público jerarquiza la atención y amplía
el acceso de la comunidad a terapias de última generación.
La paciente, una mujer de 47 años con diagnóstico de bocio
nodular, fue seleccionada tras estudios clínicos y ecográficos estrictos. La
intervención se realizó de manera ecoguiada y segura, y la paciente recibió el
alta pocas horas después.
La ablación por microondas consiste en una termoablación
percutánea guiada por ecografía, que utiliza ondas electromagnéticas de alta
frecuencia para generar calor localizado y provocar una necrosis controlada
dentro del nódulo, preservando los tejidos sanos circundantes.
La incorporación de esta técnica no sólo mejora la calidad de
vida de los pacientes, sino que también optimiza recursos del sistema público:
evita el uso de quirófano, reduce costos y elimina la necesidad de medicación
crónica posterior.
De esta manera, la Provincia de Córdoba reafirma su
compromiso con la innovación sanitaria, ampliando la capacidad resolutiva y
promoviendo la equidad en el acceso a tratamientos de alta complejidad.




