Un talento moldeado por la tradición y la curiosidad
Para comprender el impacto de Baptiste Herbin en el jazz
contemporáneo, hay que mirar hacia sus raíces. Nacido en Francia, Herbin
irrumpió en la escena musical demostrando un dominio técnico apabullante en el
saxofón alto y soprano. Su sonido es potente, ágil y está profundamente anclado
en la tradición del bebop; es imposible escucharlo sin notar la herencia
espiritual del legendario Charlie Parker en su fraseo rápido y preciso.
Sin embargo, lo que hace que Herbin no sea "un
saxofonista más" es su inmensa curiosidad. Lejos de quedarse encerrado en
los estándares clásicos, ha dedicado su carrera a expandir sus horizontes
fonéticos. Su música respira gipsy jazz, coquetea con la música brasileña y,
sobre todo, dialoga constantemente con músicos de distintas latitudes,
demostrando que el jazz es, por encima de todo, un lenguaje universal.
Los Arregladores: Un choque de dos mundos
Esa búsqueda de nuevos horizontes acaba de materializarse de
forma espectacular a mediados de enero de 2026 con el lanzamiento de su
flamante disco: Los Arregladores. Para esta aventura, Herbin formó una
"selección de ensueño" uniéndose al maestro cordobés de la percusión,
Minino Garay, junto al virtuoso pianista Leo Montana y el contrabajista Felipe
Cabrera (con participaciones estelares como la del bandoneonista Patricio
"Tripa" Bonfiglio).
El álbum, cuyo título rinde homenaje al delicado arte de los
arreglos musicales, es una verdadera proeza. El cuarteto logra algo
dificilísimo: tomar ritmos tradicionales latinos (como la cueca, la habanera o
el landó) y fundirlos con la síncopa y la improvisación del jazz de manera
completamente orgánica.
A lo largo de sus 13 canciones, el disco ofrece sorpresas
permanentes. Por un lado, revitalizan de forma furiosa clásicos intocables del
jazz como Evidence (de Thelonious Monk) y Nica's Dream (de Horace Silver),
dándoles un calor latino inédito. Por otro lado, redescubren el folclore
sudamericano, llevando a su propio terreno canciones populares instaladas en el
imaginario colectivo, logrando momentos de una tremenda creatividad y frescura.
Con Los Arregladores, Baptiste Herbin reafirma su estatus de
explorador incansable, demostrando que su saxofón es capaz de hablar cualquier
idioma sin perder jamás el swing.




