Agencia NA
El reconocido saxofonista estadounidense Plas Johnson, quien
saltó a la fama por interpretar el solo de saxo de La Pantera Rosa, murió a los
94 años en Los Ángeles. La noticia fue confirmada por la emisora radial KKJZ y
el diario Donaldsonville Chief, de su ciudad natal en Luisiana.
Johnson murió el 15 de julio en el barrio de Granada Hills,
Los Ángeles, cuando faltaban tan solo seis días para cumplir 95 años. Aún no se
dieron a conocer las causas de su fallecimiento.
Oriundo de Donaldsonville, Luisiana, el músico debutó en la
industria discográfica junto a su hermano Ray en la década de los 50 y
rápidamente se consolidó como uno de los músicos de sesión más prestigiosos de
Estados Unidos.
Con raíces musicales en el jump blues y el R&B, Johnson
se trasladó a Los Ángeles, donde se consolidó como uno de los músicos de sesión
más requeridos e influyentes de la industria. Fue miembro esencial del
legendario colectivo de estudio conocido como The Wrecking Crew, un grupo
selecto de sesionistas que grabó la base instrumental de cientos de éxitos
discográficos en las décadas de 1950 y 1960.
En 1963 alcanzó el reconocimiento mundial con su
interpretación de The Pink Panther Theme, la composición de Henry Mancini
creada para la película La Pantera Rosa. Aquel solo de saxo terminó
convirtiéndose en una de las melodías más reconocibles de la historia.
Publicó alrededor de 25 álbumes bajo su propio nombre,
explorando con maestría el jazz melódico, el blues y el soul instrumental (con
discos destacados como This Must Be the Plas)
Si bien el artista no tiene premios en su nombre, el
soundtrack de La Pantera Rosa ganó tres premios Grammy, fue nominado al Oscar a
la mejor banda sonora original y es parte de las partituras cinematográficas
más importantes de la historia, de acuerdo con el Instituto Americano del Cine.
En una larga trayectoria musical de más de siete décadas,
Johnson colaboró con grandes figuras del jazz, como Frank Sinatra, B.B. King,
Johnny Otis, Barbra Streisand, Marvin Gaye y Nat King Cole, entre muchos otros.
Su muerte representa la partida de uno de los últimos grandes
titanes de la era dorada de los músicos de estudio de Los Ángeles y deja una
huella imborrable en la historia del jazz instrumental y cinematográfico.
Por Luis O. Vasta, difusor de jazz




